Diferentes tipos de abonos que podemos utilizar.
Abonos sólidos: pueden ser granulados o bien cristalinos para la dilución. Están indicados para cualquier tipo de planta. Su asimilación es más progresiva que otros abonos, como los líquidos.
Abonos líquidos: son abonos empleados generalmente para plantas en macetas o en jardineras o hidrojardineras, o bien para corregir puntualmente síntomas carenciales en plantas de pequeño porte. Son rápidamente asimilables.
Correctores: son preparados solubles empleados para corregir síntomas carenciales de las plantas.